Noticias

La calle Blanquerna de Palma estrena hotel

By 3 junio, 2019 No Comments

www.diariodemallorca.es

El primer establecimiento turístico de la calle peatonal abrirá 28 habitaciones antes de Pascua

Ramon Llull inspira el nombre y el diseño del nuevo hotel, llamado Ars Magna en honor al código filosofal del pensador del siglo XIII. Su vida austera se refleja en un estilo sencillo, que conjuga tradición y modernidad

La residencial calle Blanquerna también tendrá turistas. El primer hotel de una de las vías peatonales más atractivas para numerosos palmesanos abrirá sus puertas antes de Semana Santa. Ultima las obras de sus 28 habitaciones y se llamará Ars Magna «en honor a Ramon Llull y su código filosofal, ya que el topónimo de la calle es el nombre del héroe y el título de una novela del mallorquín más universal, pese a que nunca se le ha hecho un gran tributo», explica el responsable de Som Hotels, Joan Enric Capellà. (vea aquí las imágenes del hotel)

La cadena hotelera gestionará el establecimiento turístico del número 12 de Blanquerna. Será el primer alojamiento urbano de su variada cartera y se introduce en la capital porque «Palma es una ciudad con gancho, con mucho encanto, y cuenta con un elevado componente vacacional», según describe sobre los motivos de la proliferación de establecimientos de este tipo en los últimos años, que empezó con hoteles boutique en el casco antiguo y se expanden ahora por el Eixample.

El público al que va dirigido el nuevo cuatro estrellas es similar al resto de clientes de los hoteles urbanos, es decir, que «en unos casos buscan tener unos días para disfrutar de Mallorca con la base en Ciutat y en otros quieren una combinación de ocio y negocio», destaca el dueño de Som Hotels. Su empresa «tiene la vocación de fomentar todo lo relacionado con el entorno y cultura local», y en el Ars Magna se potencia la figura de Ramon Llull desde su fachada, que está presidida en sus cuatro alturas por una recreación de la imagen del Árbol de la Ciencia que el filósofo simbolizó a finales del siglo XIII para su enciclopedia del saber y que se encenderá con iluminación led.

Contrasta la inspiración luliana y la arquitectura contemporánea de la edificación, proyectada por Miquel Reynés, quien modificó una construcción previa que iba a ser residencial. La conjugación estética de pasado y presente ha corrido a cargo del estudio Marga Rotger Interiorisme con un estilo que «pretende reflejar la vida sencilla, sobria, sin excesos de Ramon Llull», en palabras de la autora. Esa austeridad se muestra en los materiales y las texturas que ha elegido, «como hierro, madera y telas tipo lino con apariencia desgastada y colores neutros con pinceladas en azul y verde». El tono verdoso también es el escogido para el pavimento de terrazo de la firma Huguet, que cubrirá toda la planta noble del hotel.

El cromatismo quiere evocar el entorno de campo, mar y cielo que veía el pensador y teólogo desde el monasterio de Cura, en el Puig de Randa. E incluso los cuadros de las habitaciones están inspirados en Llull tras el encargo a la galería Aba Art Lab.

Como en todo cuatro estrellas que se precie, las comodidades son una seña de identidad, por lo que las habitaciones estarán bien equipadas en este sentido. Tres de ellas tienen jacuzzi en la terraza, otras tres están conectadas –una oferta específica para grupos de amigos y familias– y una se ha adaptado a minusválidos. En la azotea se ha creado un solarium con piscina y el sótano cuenta con 12 plazas de aparcamiento al que se accede con ascensor.

El primer hotel de Blanquerna abre al turismo una calle hasta ahora centrada en los residentes, a quienes se hace un guiño con el restaurante Melassa. Ofrecerá gastronomía mallorquina en una combinación de modernidad y tradición, como el alojamiento dedicado al ermitaño de Cura.