DESTINO

HISTORIA Y
TOPONIMIA DE LA ZONA

También denominado Port de Manacor, es una zona habitada ya desde época prehistórica. Este hecho queda demostrado con los restos de la naveta de Son Moro y del yacimiento de Sa Gruta. En la Cueva del Drac también hay evidencias de ocupación durante la época talayótica, romana y musulmana.
La zona funciona como puerto desde época romana (se ha demostrado a partir del hallazgo de un pecio romano). En la Edad Media, la cala fue utilizada para desembarcar grano y víveres, pero, en cambio, durante los dos siglos posteriores (siglos XVI y XVII) no hay noticias de su utilización, probablemente a causa de las incursiones de los piratas norteafricanos.
A finales de siglo XIX se creó una aduana para poder exportar vinos y se estableció también un destacamento de carabineros para vigilar el contrabando de la costa. Durante esta época, Portocristo estaba conectado semanalmente con Barcelona, Seta y Marsella, pero la crisis de la filoxera, que afectó la isla en 1891, paralizó totalmente la actividad comercial, acabando por clausurar el puerto.
En 1873 se proyectó la fundación de una colonia en esta área, denominada Nuestra Señora del Carmen, y posteriormente Portocristo. Entre 1910 y 1925 se empezó a consolidar este núcleo, considerado ya como un centro de veraneo importante.
La actividad turística de la zona ya se detectó durante las últimas décadas del siglo XIX, a causa de las visitas que se hacían a las cuevas cercanas.
Según parece, el nombre fue dado en 1260, año en que una barca con pescadores italianos consiguió llegar a nuestras costas después de una gran tormenta, portando un Santo Cristo y una imagen de la Virgen con el niño en brazos. El nombre de Porto Cristo fue fruto de una promesa por haber llegado sanos y salvos. Según la leyenda, aquel Santo Cristo, es el que se venera en la Iglesia de los Dolores de Manacor.

¿Por qué Som Dona?

El hotel Som Dona destaca por ser el primer hotel en un destino vacacional pensado por y para mujeres. Ubicado en una zona estratégica de la costa levantina de Mallorca, cerca de las mejores playas de Mallorca y a escasos metros de las Cuevas del Drac, una de las principales atracciones naturales de la isla, cuatro cuevas subterráneas conectadas entre si por un espectacular lago, formadas a lo largo de los siglos por la acción del Mediterráneo.

LUGARES DE INTERÉS

Cuevas del Drac y del Hams

Éstas son dos de las cuevas más conocidas de Mallorca y son imprescindibles para visitar.
Las cuevas del Drac, en cuyo interior hay evidencias de su utilización desde época prehistórica, están formadas por un conjunto de cavidades de 1700 metros de recorrido, con una docena de salas y 6 estanques, dentro de los cuales destaca el Lago Martel, considerado uno de los mayores lagos subterráneos del mundo.
En 1880 se realizó el primer levantamiento topográfico de las cuevas y en 1896 el archiduque Luis Salvador patrocinó la exploración científica, llevada a cabo por E.A. Martel, quien elaboró el plano definitivo.
Las cuevas del Hams fueron descubiertas en 1905 por el propietario de los terrenos donde se encuentran, Pere Caldentey. En su interior hay algunos lagos de agua salada, destacando el estanque Mar de Venecia, y una decena de salas, como la del “Sueño de un ángel”, donde las estalagmitas llegan a adaptar formas tan curiosas como, por ejemplo, anzuelos (hams en catalán), hecho que ha dado nombre a la cueva.
Además de éstas, al final del paseo de la playa de Porto Cristo, a ras de mar hay unas cuevas, denominadas las Coves Blanques, que estuvieron habitadas hasta finales del siglo XIX por pescadores y que constituyeron el primer núcleo de población.

Forn de Can Munar, Pastisseria Can Roca i Forn pastisseria Can Terés

En estos tres establecimientos se elaboran los tres dulces originarios de la zona de Manacor: los sospiros, los amargos y el pastís de pobre.
Los sospiros se elaboran con harina de trigo, azúcar, huevos, canela y ralladura de limón. Actualmente sólo el Forn de Can Munar los elabora siendo fiel a la receta tradicional, pasada de generación en generación durante muchos años.
Los amargos deben su nombre a que antiguamente se elaboraban con almendras amargas; éstos se reservaban para ser consumidos los días festivos, como Navidad o las fiestas de Sant Antoni.
El pastís de pobre, originario de la pastelería Can Roca de Manacor, debe su nombre a la sencillez de sus ingredientes: hojaldre y crema pastelera. Éste consta de tres capas de hojaldre y dos de crema, coronadas con yema de huevo quemado y coco en los laterales.

Torre del Serral dels Falcons

Situada al final de la avenida de Joan Servera Camps, es una torre de vigilancia y de defensa de la zona. Según las noticias que se tienen de ella, la construcción de la torre se llevó a término con gran celeridad el año 1577. Desde el 1693 la torre contaba con dos vigías. A finales del siglo XVIII, la torre se encontraba en muy mal estado. En 1936 fue parcialmente destruida a consecuencia del bombardeo de las fuerzas franquistas. Posteriormente, en el año 1960, los propietarios de los terrenos la reconstruyeron.

Excursiones por la zona

El término municipal de Manacor, donde se encuentra Porto Cristo, ofrece la posibilidad de llevar a cabo multitud de excursiones, tanto en la zona interior del municipio, más rural, como por el litoral.
Desde Porto Cristo se puede recorrer el litoral hasta Cala Morlanda, pasando por el yacimiento de Sa Ferradura, situado a unos 15 minutos de la salida; éste itinerario, de poco más de 3 km y con una duración de 1:15 horas, ofrece la posiblidad de contemplar algunas de las calas vírgenes más atractivas de la zona, como Cala Petita y el Caló den Rafalino.
Otra de las excursiones recomendadas, en este caso en bicicleta, recorre diferentes carreteras secundarias para llegar a la ciudad de Manacor y a la aldea de Son Carrió, ofreciéndonos la posibilidad de hacer alguna parada interesante durante el itinerario. En este caso, el recorrido, de poco más de 29km, se realiza en 1:40 horas.

Playas de la zona

La playa de Porto Cristo es de arena fina y tiene poco más de 250 metros de longitud. En ella se encuentran todos los servicios (alquileres náuticos, hamacas, restaurantes y tiendas en la zona) y acceso para discapacitados.
Pero si lo que se busca es la tranquilidad, en un radio de 4 km se pueden encontrar algunas de las playas vírgenes más bellas de Mallorca, como Cala Petita, el Caló d’en Rafalino o Cala Murta, todas ellas situadas en un entorno natural.

5 COSAS IMPRESCINDIBLES PARA HACER EN PORTOCRISTO Y SUS ALREDEDORES

  • Visitar el mercado artesanal que, cada domingo por la mañana, se instala en el Paseo de la Sirena.
  • Asistir a la procesión marinera de la Virgen del Carmen (16 de julio)
  • Probar los dulces típicos de la zona de Manacor
  • Visitar las cuevas del Drac y disfrutar del concierto de música clásica en su interior.
  • Visitar alguna de las pequeñas calas que hay en la zona.