DESTINO

HISTORIA y
TOPONIMIA DE LA ZONA

Can Picafort se encuentra dentro del término municipal de Santa Margalida, llamado Hiachat en época musulmana. El núcleo de Can Picafort ocupa las tierras de las possessions de Son Bauló y Santa Eulàlia, documentada ya en el siglo XIII y situada sobre un yacimiento prehistórico.

Hasta finales del siglo XIX, en Can Picafort sólo había dos barracas, residencia de dos vecinos de Santa Margalida, Llorenç Dalmau “Barret” y Jeroni Fuster “Picafort”. Éste dio nombre a toda la zona. Hacia 1890 el médico Joan Garau adquirió la finca donde se encontraba la barraca d’en Picafort y se construyó la primera casa de veraneo. Posteriormente se estableció en la zona la familia Mandilego.

Hacia 1908 se pueden datar los inicios del proceso urbanizador de Can Picafort cuando Bartomeu Cardell, propietario de Son Bauló, inició la parcelación de solares en la orilla del mar. Rápidamente, el núcleo adquirió el carácter de colonia de veraneo de los vecinos acomodados de los pueblos vecinos.

El primer hotel de la zona, el Hotel Alomar, se inauguró entre 1934 y 1935.

¿Por qué Som Llaüt?

El llaüt es la embarcación tradicional de las Islas Baleares; es un pequeño barco de vela latina, de aproximadamente 4 metros de eslora, que sostiene tres mástiles y que puede alcanzar los 7 nudos de velocidad. Su consistencia y estabilidad en el agua hacen de él una embarcación perfecta para todo tipo de actividades.
Los primeros constructores de llaüts eran conocidos como mestres d’aixa y utilizaban maderas autóctonas para su elaboración. Hoy la mayoría de las embarcaciones se construyen con nuevos materiales, como la fibra de vidrio.

LUGARES DE INTERÉS

Finca pública de Son Real

La finca de Son Real es una possessió ubicada en la costa noreste de Mallorca, en el término municipal de Santa Margalida. Ésta fue adquirida por el Gobierno de las Islas Baleares en el año 2004. La finca ha estado poblada sin discontinuidad desde el 1900 a.n.e hasta nuestros días.

Al hablar de Son Real estamos hablando de una de las referencias más importante en cuanto a patrimonio arqueológico en Baleares,  con un gran número de yacimientos arqueológicos de diferentes períodos de la prehistoria. Las primeras evidencias de ocupación humana que cabe destacar son del período dolménico (1900-1600 a.n.e) con los restos de un dolmen y de tres hipogeos o cuevas artificiales de enterramiento. Desde el período prototalayótico (1100-900 a.n.e.) encontramos el yacimiento arqueológico des Figueral. Finalmente, destacan de la época talayótica y postalayótica (900-125 a.n.e) los yacimientos relacionados con el rito funerario. El yacimiento más destacado es la Necrópolis de Son Real, también conocida como la Punta de los Fenicios.

Aparte de su riqueza arqueológica, Son Real está muy vinculado a la Mallorca rural y es posible encontrar una finca rústica o “possessió” compuesta por edificaciones de distintas épocas que son testigo de un pasado no tan lejano en el cual la actividad económica giraba en torno a la producción agrícola y ganadera.

Necrópolis de Son Real

Los alrededores de Can Picafort y todo el término municipal de Santa Margalida constituyen la zona de Mallorca con mayor densidad de restos arqueológicos. Buena parte de estos restos tienen una importancia considerable, tanto por su estado de conservación como por su singularidad.

Esta necrópolis, en concreto, fue descubierta en los años 50, asomando entre piedras y arena de la playa, golpeada constantemente por las olas. Se sospecha que el tamaño que tiene ahora puede que sólo sea una parte del tamaño original de la misma; con el resto ya «comido» por el mar. En este gran cementerio hay varias tumbas redondas como microtalayots, de unos 3 m. de diámetro. Hay además otras tumbas con forma de microtalayots cuadrados y rectangulares, de diversas épocas. El resto de ellas tienen forma de micronaveta. Casi todas las construcciones corresponden a enterramientos múltiples. En muchas de las tumbas hay uno o varios agujeros rectangulares en la pared, de finalidad desconocida; quizá se trataba de orificios rituales para la «salida de las almas.»

Desde principios de los años 60 se han venido haciendo excavaciones arqueológicas, aunque éstas han proporcionado pocos hallazgos, posiblemente debido a que la necrópolis fue reutilizada y posiblemente expoliada ya desde tiempos talayóticos.

Los primeros indicios de la necrópolis se remontan hacia el siglo VII A.C., cuando la cultura talayótica llevaba ya varios siglos, y se estaba difundiendo el uso del hierro. Lo que en un principio era un cementerio exclusivo para clases dominantes pudo evolucionar poco a poco hacia una cierta masificación, continuando su utilización ya entrados los tiempos romanos. Esta larga perduración se refleja, entre otras cosas, en los cambios de rituales de enterramiento: inhumaciones incineraciones y enterramientos en cal.

Iglesia parroquial de Santa Margalida

La primitiva iglesia se construyó en el mismo emplazamiento que la actual, en terrenos de la alquería de Hiachat. En 1248 ya aparece documentada, pero las obras de construcción y ampliación se prolongaron durante todo el siglo XIII y parte del siglo XIV.

En 1560 el obispo ordenó la construcción de una nueva iglesia, a causa del aumento demográfico de la población. En el siglo XVIII las obras prácticamente estaban acabadas; sólo quedaba el campanario, que se inició en 1750 y finalizó a mediados del siglo XIX.

5 COSAS IMPRESCINDIBLES PARA HACER EN CAN PICAFORT Y SUS ALREDEDORES

  • Visitar la Feria gastronómica del Calamar (mes de mayo).
  • Descubrir la finca de Son Real y todos los yacimientos de la zona.
  • Realizar la ruta senderista hacia Son Serra de Marina, pasando por Son Real.
  • Visitar el Rancho Grande y dar un paseo a caballo por la zona.
  • Descubrir la leyenda del “Comte Mal”, en Santa Margalida.